23 de diciembre de 2014

Omnipresente

Observa lo inevitable con la inocencia de un niño,
que aun no comprende, solo siente.
La ansiedad desarma sus uñas, 
ya no se defiende,
no por decidía, sino por elección.
No teme sufrir, la transmutación es su aliada,
la muerte, el milagro. 

Ella duerme, por un instante duerme,
descansa en el sueño empapado de muerte,
de colores y delirios enrededados en su cabeza.

Observa lo inevitable con la inocencia de un niño,
tiene miedo, se huele el miedo,
¿O el miedo la tiene a ella?.
Ella duerme, no se da cuenta, no se entera.
Él intenta tomarlo, alejarlo de la escena,
separarlo de la tragedia. 

El triangulo explota, implosiona,
queda expuesto a los ojos de todos
que observan lo inevitable con la intención de un adulto.

...pero nadie observa su corazón,
ni sus pies diminutos, 
solo ella conserva la inocencia de una niña,
aunque su cuerpo de mujer confunda la noche,
con la sangre,
la teta,
con la luna.

Los ojos
con Dios.

N.P.S
23-12-2014

14 de diciembre de 2014

Canal


   
Ayer aprendí, me perdí
en un ciclo de tiempo atrás,
pude así, aceptar.
No, no hay paredes
el tiempo pasa, soy el tiempo
y vuelvo, ahí.
Entiendo, diciendo la verdad,
entiendo.

N.P.S
Diciembre 2014

Revelaciones

No se si me despertó el cerebro o el corazón. 
Acá todos roncan formando una orquesta no se si infernal o celestial. 
Y yo siempre tan despierta, con los ojos tan abiertos, como aguardando el milagro o protegiendo la vida, no lo sé. 
Mi psicologa siempre me decía que yo era una caja de sorpresas, que no podía dejar de mirar. 
Mis maestras de pintura también decían algo parecido, mis primeros dibujos tenían siempre los ojos desproporcionados, enormes, intensos, como observando todo lo que es.
Yo siempre estoy despierta aun cuando el mundo duerme, sera que a la noche las almas se conectan de una forma particular, con la luna, con los planos, con la sangre ancestral. 
Sera que soy un poco lunatica, polvo estelar. Sera que la noche fue echa para despertar...

N.P.S

Diciembre 2014

1 de diciembre de 2014

Gratitud

GRACIAS a la vida
por tantas respuestas
por las presencias

y por las ausencias
que me enseñaron a crecer.

GRACIAS a la vida por la entrega
desinteresada, incondicional
por ser madre, generadora
generosa y vital. 

GRACIAS a la vida
por latir pese a todo
por morir pese a tanto
por darme la oportunidad de nacer tantas veces.

GRACIAS a la vida
por este bello envase
que me permite pasear sin ser vista
y solo serlo ante los ojos
de quienes quieran saber quien soy.

GRACIAS a la vida
por la magia cotidiana
por esta Tierra sagrada
por el regalo de parir
de sangrar, de alimentar
y ser tierra sagrada también.

GRACIAS a la vida
por los cíclico,
por permitirme aprender
que todo se transforma
que todo se mueve,
que siempre estamos vivos. 

GRACIAS a la vida 
por darme un espacio
para ser y hacer
para experimentar y morir
para volver a venir
a seguir aprendiendo.

Gracias, gracias, gracias


N.P.S
01-12-14

19 de noviembre de 2014

Desamarrar-se

Soltalo, déjalo ir, que vuele 
que encuentre su propia voz ya no me pertenece a mi.
Soltalo al aire, deja salir del pecho este sentimiento...

"Soltarlo" de Claudia Gómez 

Soltar es un acto de entrega tan profundo, como difícil de sostener. 

Pero ¿De que hablamos cuando hablamos de "soltar"? Esa palabra que se puso tan de moda en los últimos años y que siempre formo parte de los libros espirituales que tratan el tema del apego. 

Soltar como sinónimo, podríamos decir, de liberación, de desamarrarse, de permitirse, de fluir, de dejarse SER. 

Soltar el pasado, el peso de nuestra historia personal y de una historia colectiva que se nos cuela por todas partes, a nivel cultural, a nivel humanidad, desde varios planos y puntos de vista que son infinitos de analizar.

Soltar los calificativos con los hemos sido criados, con los que hemos crecido, esos mismos que casi nos llegan a convencer de que somos eso que otros han dicho que somos. La sociedad, nuestros padres, la cultura, nuestros amigos, un maestro...y probablemente los más difíciles de todos, esos que nos ponemos a nosotros mismos. 

Soltar la mirada ajena que nombra y a la vez juzga, marca, estigmatiza, enferma, asfixia.  

Soltar la frustración, dejar ir lo que no fue, los sueños que se han hecho trizas frente a nosotros sin que podamos salvarlos, la sensación de impotencia ante lo que se deshace para no volver o para hacerlo en una forma diferente a la que imaginamos y nos cuesta aceptar. 

Soltar la indignación, la sensación amarga de la injusticia que pesa en los brazos, en la espalda y en el centro del pecho. 
Esa balanza eterna que nos carga continuamente de cosas que solo hay que aceptar y dejar ir, sin pretender comprender o compensar.  

Soltar la irreversibilidad de la muerte, sabiendo que no podemos comprender eso que no tiene inscripción porque la mente humana es finita y limitada. Comprender que no hay salvación posible, porque es el destino de todo ser viviente, es parte del ciclo. Sin la muerte, no podría haber vida tampoco. 

Soltar la melancolía cuando se vuelve crónica, cuando es una tristeza que pudre el Alma. Esa misma que a veces nos encanta con sus múltiples mascaras, engañandonos. Soltarla, desterrarla de nuestro interior, no quedarnos dormidos en sus hipnotizantes jardines más allá de lo necesario.

Soltar lo que nos daña, los que nos perjudica, todo eso que nos hace perder color, risas, brillo, conexión, calor. 

Soltar las manos de las personas que nos quitan energía, luz, vitalidad, comprendiendo que cada vinculo tiene su ciclo y su propia misión u objetivo. Aprender a soltar vínculos humanos es un acto practico que se ejerce día tras día, del cual nadie esta exento, somos seres sociales y todo ser humano busca al final del camino, amor. Y el amor es desapego, aunque parezca contradictorio, en su esencia lo es. 

Soltar incluso lo material, estamos tan apegados a lo material que ni siquiera podemos tener registro de ello. Guardamos por años objetos, fotos, miles de cosas que jamas vamos a usar, obnubilados por el recuerdo, por el apego no a las cosas en si, sino a las personas a las que pertenecían esas cosas. 

Soltar la culpa, esa sombra que nos sigue sin importan donde corramos, la que los demas nos van colgando sobre cada rincón, soltar también las propias culpas que tan difíciles de sacudir a veces. 

Soltar las expectativas, eso es clave, estamos repletos de expectativas que nos frustran y nos hacen perder el camino aferrándonos al pasado. 

Soltarse a uno mismo de sus propios amarres y limites.

Soltarse a uno mismo ¡Vaya si es un trabajo complejo ese! 
¿Soltarse hacia donde o hacia que o soltarse de que? seria uno de los cuestionamientos que tantos nos preguntamos. 

El apego emocional es sin duda el más difícil y la raíz de todo. 

El ego, que a veces es vital y muchas otras, mortal. Tan necesario como atormentador. 

Cada día estoy más convencida de que venimos a aprender eso, el bendito desapego para poder andar y ascender, más livianos.

Abrir los puños, cerrar los ojos.

Liberar, descomprimir, relajar. 

Renovar la sangre, descargar la espalda. 

Entregarse a la nada, 
saltar al vacío. 
Confiar, creer.

Renovarse a la vida.

Transformarse, 
transmutarse,
transgredir-se. 

Y por fin, volar.

N.P.S
19-11-2014

9 de octubre de 2014

Elegir quien soy

Sublimar la locura, esa energía que recorre nuestras venas como huracán desbocado, que baja desde el corazón hasta las manos y crea, con una fuerza irrevocable, arrasadora, humana, divina. Transformar el dolor en algo bello, transmutarlo, cambiar la oscuridad y el negro abismo por colores vivos que danzan sobre la luz.

Ser.
Que no es lo mismo que hacer.

Pemitirse renacer, aunque hayan sido ya mil veces, mil veces más y sobre todo reconocerse a uno mismo. No necesitar de la mirada ni de la aprobación ajena para saber quien es uno, porque después de todo nadie nos conoce mejor que nosotros mismos. Salvo, algunos mortales que osan emprender esa aventura.

Hoy quiero despojarme de las miradas opresoras, de los dedos acusadores, de las criticas, los retos y ese maldito sentimiento de culpa que se acumula en los hombros y en la garganta y no te deja dormir.

Hoy brindo por mi misma, sin importar lo que el mundo piense, sino y sobre todo valorando como me pienso a mi misma en este universo y decidiendo que hago con todo lo que fui, soy y seré.

Hoy elijo mi propia historia, basta de ser una marioneta del destino.

Buenas noches...

N.P.S

07/10/2014

27 de agosto de 2014

Injusta

Jamás voy a poder aceptar la injusticia. No puedo lidiar con ella, no puedo siquiera tolerarla, aguantarla, dejarla pasar. Nunca me es ajena, me cala siempre con una profundidad inaguantable. Tenia la esperanza que con los años se diluya y sin embargo, aumenta.
Y cuando hablo de la injusticia hablo a un nivel macro y a un nivel micro, como algo que sucedió hoy en el jardín donde trabajo con los más inocentes, los niños y yo puse el cuerpo aun cuando no me correspondía lo puse, frente a la mirada de siete adultos que sonreían y preguntaban estupideces pero no fueron capaces de dar una mano.
Aun sabiendo que además de los "otros 22" niños, soy responsable y trabajo con un niño con capacidades diferentes y no soy un pulpo, aunque a veces parezca que si.
Sin palabras...
La injusticia siempre pega a los más indefensos, a los que no tienen voz, a los que más necesitan sostén, protección, cuidado...a los más sensibles.

Tengo un día...un día particular, o una vida particular, o una historia particular. O seré yo particular, diferente, la que nunca encaja, la que nunca se conforma, a la que "le pasa todo" que se yo, cuando pasan cosas como las de mis últimos seis años se me rebalsa la vida de preguntas, de cuestionamientos y llega un momento donde ninguna respuesta resuelve, porque los hechos siguen sucediéndose haga lo que haga, cambie lo que cambie y ponga toda la voluntad posible. Es a todo o nada, así soy yo y aunque me quede sin nada, sigo poniendo todo, sin saber ya que más poner o de donde sacar esa fuerza.

Un corazón demasiado permeable, una mente demasiado caótica, muchos movimientos, poco orden, nada de estabilidad, demasiada sensibilidad.
Eso soy.
El exceso es demasiado, siempre demasiado.
Creo que yo di todo y solo pido lo que merezco, que ni siquiera lo espero, no ya...pero si lo padezco. Y padecer, es una de las peores cosas que le pueden suceder a un ser humano y que ese padecimiento no encuentre limite, no encuentre final, parezca eterno y cíclico, es una fuente de angustia que no deja de brotar por donde sea que encuentre lugar, se filtra.
Y que además ese padecer tenga que ver TANTO con lo injusto es lo que hoy me desmorona desde un lugar en el que solo caben las lagrimas y el silencio.
Solo quiero justicia, divina, legal, terrenal, la que sea pero algo de justicia.

Pido salud y algo de orden, nada más.
No creo que sea tanto pedir...

Lo siento, por favor perdóname, te amo y gracias.

N.P.S

Agosto 2014 

1 de julio de 2014

¿Qué es el sufrimiento?

Que loco que la gente SUFRA así, tanto, por un partido de fútbol. 
Y utilizo esa palabra porque es la que veo en las redes sociales.
Para mi el sufrimiento es otra cosa, de otro orden, por otras cuestiones mucho más profundas, existenciales, esenciales…que 11 tipos detrás de una pelota, odiando a otros 11 tipos, que buscan lo mismo que ellos. Y detrás de todo eso, un país, claro en realidad dos países y un montón de gente que se pone la camiseta, ahora, y llora, sufre, putea y hasta REZA pero en dos meses se olvida lo que es la patria, o la noción de patria o nación que cada uno construye desde su propia subjetividad, esa patria por la que hoy todos lloran, sufren, putean, rezan y finalmente celebran.

Esa patria por la cual hoy se abrazan en Brasil miles de Argentinos, no importa de que cuadro sean, si son desconocidos, los une “la pasión” de ser Argentinos y futboleros.

Para mí, en cambio, el sufrimiento es otra cosa.
Que loco es el ser humano, raza extraña si las hay…

N.P.S
1 de Julio de 2014

29 de junio de 2014

Hasta acá

Hoy entrego todo, y cuando digo todo es hasta mi propia vida y destino, si es que existe.
Todo, es lo que fui y lo que soy; sin saber si seré.
Tampoco me interesa, no tengo más nada que construir acá.
Hoy digo basta, basta de confiar, de creer, de apostar, de sacrificar.
Me pase años, me pase la vida dando, aceptando, comprendiendo,
poniéndome en el lugar del otro, sacrificando los valores más profundos que siempre he sostenido y respetado; la libertad, por ejemplo.
Me traicione a mi misma, abandone mis propios espacios en post de espacios en común con los seres que ame ¿Para que? Ni siquiera han podido valorarlo, ni aprovecharlo
eso es lo más triste.
Ofrecí mi propia libertad, di todo lo que soy y lo que tenía para dar.
Entregue, repartí, lo ofrecí con amor, con el amor más sincero e innato que siempre
ha brotado de todas partes, en forma excesiva incluso, de mí.
Y por ahí, incluso, más ¿A cambio de que? ¿De esto?
¿Realmente merezco tanto egoísmo, tanta incomprensión, tan poco reconocimiento?
Y fue injusta la vida, o lo que sea que maneja los hilos del karma, fue injusto.
A mi la injusticia me duele, me dolió siempre, la desigualdad me cala profundo.
Por eso hoy digo “hasta acá” y me digo a mi misma “hasta acá, Nadia”, solo por mantener un espacio de cordura entre yo y mi ego, simulando que hay coherencia o algo de sanidad aún en mi ser.
Hoy comienzo yo a ser quien delimita, basta de manejos, de depender, de preguntar, de tener siempre que pedir permiso y permanecer “atada” a tantas cosas y a tantas personas. Basta por favor, me asfixia.
Me estrangulan sus miradas en la garganta, me quitan el aire, pudren el agua.
Sus criticas, sus quejas, su egoísmo, la falta de comprensión sobre si mismos y de empatia con el otro, en este caso yo, claro.
Una ceguera y una falta de conciencia TAN grandes que realmente me paraliza.
Yo en cambio tengo la puta suerte de ser hipersensible, y de regodearme en la búsqueda interior y ser introspectiva, demasiado introspectiva a veces, al punto de sentirme culpable por todo,  todo el tiempo.
¿Soy culpable realmente? Si de algo soy culpable, seguramente, sea de no haber podido ser feliz, de no haber logrado en tantos años un equilibrio que me permita y a mi, y a mi entorno, una vida más sana, más alegre y más sencilla que es lo único que siempre anhelo.
Puedo ser una mina jodida, pero soy simple.
Pero basta, ya no hay más conexión entre yo y los otros, no hay más conexión entre yo y la vida.
Veo todo muerto, todo del mismo color, todo como petrificado.
Hoy no cabe más dolor dentro de mí, ni fuera de mí, ni en mis ojos, ni en mi corazón.
Siento que no hay aire, que no espacio, que no hay abrazos, que no hay ni siquiera
un par de ojos que me salven de este infierno.
Nunca me sentí tan sola como me siento hoy.
Me duele el cuerpo de llorar, de llorar la existencia, la muerte, mi propia muerte, de llorar por todo lo que no fue y no es y tampoco será, pese a que puse mi alma en cada cosa…no sucedió ¿Por qué todo se estanca, se va, se disuelve, se muere, se despide de mi sin aviso? ¿Por qué?
Que difícil soportarlo, hoy siento que ya no puedo soportarlo más.
Y en medio de todo este dolor tan intenso;
Estoy sola.
Sola en el silencio, sola en el vacío, ni siquiera tengo mi propia compañía.
No tengo el abrazo de nadie, ni siquiera de mi propio hijo, ni de mis padres, ni de quien dijo amarme, no hay nadie cerca. Todos se alejaron o yo los aleje para ponerle límite a tanto dolor ¿Dónde va todo el mundo cuando tiene que irse?
Hoy me resigno, a todo.
Suelto la esperanza, sin ánimos de volver a tomarla y es un alivio soltarla.
¿Para que seguir confiando en cuentos de hadas?
Decirme, autoconvencerme de que las cosas van a cambiar no es real.
Porque el camino me demuestra que pese al gran esfuerzo que yo sé que hago
las cosas, empeoran, duelen cada vez más y me resultan injustas.
Mis peores pesadillas han sido reales, todo lo que temí que pase, ya paso
¿Se puede temer algo más? ¿Qué viene después de esto?
Hoy siento que perdí todo, porque perdí mi centro, me aleje de mí misma cuando me había prometido no volver a hacerlo. Volví a recorrer pasadizos que hacia años no pisaba, volví a viejos hábitos, transite el borde del abismo y esta vez, ya no me dio miedo.
Y además, me aleje de todos.
Estoy sola.
Sola en la profundidad del mar, sola en la inmensidad del espacio,
Sola en el latido de mi corazón que no encuentra par, sola en el eco inexistente de una voz que me arrulle, que me acompañe, sola sin el abrazo ni la mirada de alguien que me diga que esta todo bien, que ya va a pasar y alivie un poco este dolor que me esta secando por dentro.
Sola como una niña que su madre encerró en un cuarto para castigarla
¿Quién, quienes o que es lo que me castiga de una forma tan dura y constante?

Sola, resignada, vacía de esperas, de esperanzas, de sueños.
Hoy entrego todo, me entrego a la vida de rodillas, derrotada.
Acá estoy.
Sola.
Y que sea lo que tenga que ser.
No le temo a nada, realmente siento que no le temo a nada.
Y eso no es fortaleza, es resignación.
Lo único que realmente me importa es que Nehuén sea feliz,
fuera de eso, todo lo demás…ya no tiene ningún tipo de valor para mí.
Todo se ha destruido, se ha quebrado, se ha perdido.
Esta muerto.
Todo a mi alrededor esta muerto.
No hay colores, no hay luz, no hay sentido final, ni objetivo.
No hay.
No florecen las plantas, se estanca el agua, no hay aire limpio, no hay huesos enteros,
ni hay un corazón que late celebrando la vida.
No se como escribo porque siento el corazón seco, resquebradizo.

Estoy sola, sin siquiera mi propia compañía, porque ya no se donde estoy ni quien soy en medio de un dolor tan inmenso que me dejado sepultada en la nada.
No pido que Dios me ayude, solo pido que tenga piedad
y actué, inteligentemente.

N.P.S
29/06/14


17 de junio de 2014

Cuando la falta completa


Cuando uno no hace, ni dice, es.
El lenguaje castra y a su vez esta castrado.
Es desde esa falta, que siempre hay un resto que no tiene inscripción.
Un “algo” que permanece latente, que no tiene palabra y por eso parece a veces
que no existe, porque no se puede escribir o decir
¿Dónde esta entonces?
La gramática falla como institución.
Falla el lenguaje, esta limitado, carece, es deficiente.
Nombra aquello que uno hace o que dice, o nos dice y nos hace.
El lenguaje habla a través de nosotros, nos utiliza como su medio
haciéndonos creer, hábilmente, que nosotros lo utilizamos a él.
El lenguaje esta vivo, se mueve, nos transforma, se transforma…
pero escatima, siempre esta en falta.

En cambio cuando uno es, hay silencio, hay hechos, acontece “otra cosa”.
Esa “otra cosa” es ese “algo” de lo que la lengua carece.
Esa bendita falta, es la que habito
o me habita
cuando beso en silencio
cuando rezo o agradezco sin palabras
cuando miro a los ojos, cuando acaricio,
cuando hago el amor, cuando suspiro,
cuando llore en medio de la noche.
Ahí donde las palabras no tienen espacio, porque el silencio lo habita todo
es donde se es, por fuera de toda ley y juicio.

Cuando se hace o se dice, no se es.
Se es lo que se es, no lo que uno dice que uno es
O lo que el lenguaje dice de nosotros, esas simples letras agrupadas
nombrándonos.
¡Que absurdo!

La falta esta repleta de significados.

N.P.S

16/06/2014

Si nacer no es otra cosa que comenzar a morir

Si nacer no es otra cosa que comenzar a morir digamos que dentro de ese ciclo, que es la unica verdad absoluta que podemos tener, estamos todos inmersos. Algunos se van antes, otros despúes pero todos vamos para el mismo lugar, estado o espacio ¿Quién sabe?
Donde sea que estes hace cinco años, debe haber una GRAN fiesta, de eso no tengo dudas. Una fiesta infinita de personas, criaturas, voces, locura pero sobre todo mucho AMOR porque si algo eras Fernando, era eso y ARTE, que es casi lo mismo.
La gramatica no creo palabras que puedan describir quien eras, quien fuiste para mi y todo lo que enseñaste y me enseñaste, por abrir siempre abrir...la cabeza, el corazón, el alma, por ese efecto que tenian tus obras, tu energía, tu presencia, TU ARTE de desencajarte los pies de la tierra, de volarte la mente, las estructuras, de cuestionar y criticar a un punto donde uno reia hasta que la panza dolia o lloraba en silencio, en el teatro, con los auriculares puesto cada mañana en el bondi, o simplemente mirandote a los ojos como me pasado. Llorar, como un niño desconsolado ante el absurdo de la vida misma, asi llore cuando levante el telefono y alguien me dijo "Se murio Peña, Nadi" y yo me rei, pensando que era una joda.  

¿Acaso no lo es? Me pregunto hoy, todavia. 

Yo te veia, te veo y te vere, más allá de lo que vos querias mostrar.
Donde sea que estes ¡Donde mierda sea que esten quienes no estan fisicamente acá!
Gracias por SER, saludos al barba, si anda por ahi.
Si aún, anda...

Gracias Maestros, si los hay!





15 de junio de 2014

Cuando lo ajeno es lo propio

«Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, sí, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú.»

Gracias Frida, por encontrarme.











El dibujo es de mi autoria
basado en el cuadro de Frida "Autoretrato con collar de espinas" de 1914

7 de junio de 2014

Soy

Ofrezco, comparto, escucho, sostengo, acompaño, apoyo, abro, aliento, induzco, acompaso, cierro, deconstruyo, callo, expongo, desnudo, protejo, excedo, carezco, doy, exijo, descargo, reconstruyo, empodero, freno, dispongo, impulso, sangro, asfixio, desbordo, falto, culpo, entrego, aborrezco, amo, lucho, desintegro, construyo, sufro, respiro, cargo, aliviano, destruyo, hiero, adoro, renazco, comprendo, desconozco, intuyo, ignoro, oigo, canto, pinto, escribo, muevo, paralizo, limito, desbordo, padezco, materno, descongelo, abrazo, muero, creo, acompaño, confío, tomo, desprecio, sé, intento, dudo y vuelvo a ofrecer.


N.P.S
07/06/2014


  

3 de junio de 2014

La vida es otra cosa



Que compleja es la raza humana, la condición humana, este lujo singular que poseemos del raciocinio, beneficiario de dos caras ambiguas.
La capacidad de pensar puede construir nuestro paraíso y también, nuestro infierno.
Es que por medio del pensamiento el ser humano se enrosca y se complica la vida, cada día, todos los días, hasta que algún día ese tiempo se acaba, se apaga, se termina.

Chau, ya no hay más mente ¡no te podes enroscar más flaquito!

El punto es que parece que nos cuesta TANTO vivir el presente, soltar el pasado, dejar fluir el futuro.
Estar PRESENTE en el presente, es algo tan poco usual.
Algunos nos pasamos la vida probando técnicas, vivenciando experiencias de todo tipo color y forma, profundizando en la mente y complejizando la existencia hasta un punto ridículo, absurdamente humano. Y además, adulto, agregaría ¿Con que sentido? Me pregunto a veces, le pregunto a él, le pregunto a Dios.
Fíjense los niños; ellos tienen otra pureza, otra espontaneidad, son poseedores de magia, viven siempre en el presente. No tienen ruido mental, la orquesta desafinada y frenética que los adultos solemos tener sonando dentro de la cabeza, a veces como un disco rayado que rumiamos en ese espacio que llamamos “mente” pero no sabemos bien donde esta, ni como es, ni como detenerla…

Y así caemos en "maia o maya" según el hinduismo la ilusión en la que estamos envueltos,  sumergidos, el mundo de las apareciencias, del engaño, maya como la fuente del mundo visible. Es ese velo por el cual observamos el mundo.
Quienes conocemos, no por teoría sino por experiencias concientes y vivénciales, por nuestra historia y búsqueda interior esta condición del universo y “la realidad” igualmente seguimos cayendo en sus redes, somos una vez más arrastrados a las oscuras profundidades de la mente, del sin sentido y del existencialismo extremo.
El ser humano permanece, prácticamente toda su vida, dominado por su propia mente (que es parte de uno mismo, claro, no es algo ajeno) y emprende una búsqueda desde diferentes aspectos para lograr desprenderse de tal condición.
Hay tantas herramientas, religiones, filosofías y formas como personas en este planeta, para ir logrando mediante la práctica cotidiana e interna, controlar la mente sin que ella nos controle a nosotros.

Es que no es un tema menor, porque cuando somos capturados por las cargas mentales, lo que queda sepultado y vedado no es nada menos que nuestra verdadera esencia; lo que somos más allá de lo que vemos. Lo divino, lo que realmente late y trasciende; la energía vital, cada uno podrá llamarlo como desee.
La puja entre el ego y el ser, es la batalla más primitiva y fundamental de la historia de la humanidad, porque siempre la lucha es contra uno mismo; los demás y el mundo no son más que un reflejo de nuestro interior. Olvidar cual es nuestra esencia, nuestro origen, dejar de preguntarnos quienes somos y que hacemos en este universo tan basto y complejo, es desconocer nuestra verdadera identidad, es abandonarnos a la desidia del destino, eso no es honrar la vida, no es vivir, es simplemente existir.

No somos solamente lo que vemos, se sabe. La vida no es el trabajo, la rutina, los conflictos, las velocidad con la que vivimos, el amor liquido, lo fugaz, el cronometro, el mundo virtual que esta instalado en nuestras venas como un chip más!
La vida no es lo que creemos que es, lo que nos hicieron creer que era.
Es otra cosa.
Es esto, ahora, acá.
Es tu corazón latiendo AHORA ¿Lo escuchaste?
Es una, es única, es para aprovechar.
Acceder a ese conocimiento es un privilegio, si lo es, que tiene costos altos (altísimos a veces, lo sé por experiencia).
Aun así lo elijo, me nace, porque se vive con otra conciencia y esa misma conciencia es muchas veces la que nos enrosca, nos llena los ojos de preguntas, la cabeza de cuestionamientos y  así nos la pasamos buscando respuestas ante algo que no lo tiene, entramos en un circulo vicioso que parece no tener fin
¿Porque todo tiene que tener una respuesta?
Y lo pregunta, ja…y si, soy humana.

Cultivar el asombro y la inocencia, eso que tan bien saben enseñarnos los niños, es algo precioso que todo adulto debería luchar por recuperar y sostener a lo largo de su vida en este plano.
Y también es una elección... mirar para el costado, hacer oídos sordos, callar, olvidar.
Pero llega un momento, un día, una noche, en que la vida te pega el cachetazo, en que suenan todas las alarmas, en que se murió el que pensaste que era inmortal, en que el le al lado esta vez sos vos, en que el tiempo paso y cuando te miras al espejo no sos el mismo, en que te enteraste que vas a ser mamá o papá, o simplemente algo profundo, cambio para siempre.
Ese día llega, a todos nos llega de varias formas, el mensaje.
Algunos podrán o tendrán la capacidad de escucharlo más que otros.
De comprenderlo, de integrarlo, de comenzar realmente a pararse de otra forma frente al mundo, a la forma de pensarlo y vivirlo.
Caminarlo.

En el fondo de mi ser, estoy convencida de que todos tenemos las mismas capacidades, de que no hay nadie mejor que nadie, de que todos somos maestros y discípulos porque todos estamos aprendiendo…sino, no estaríamos atravesando esta experiencia humana.
Recordar esto, ante cada adversidad y también ante cada alegría es salvador.
Es correr el velo y enfrentarse cara a cara con una verdad que todos hemos vislumbrado, tocado o sentido en algún momento fugaz de nuestra vida.

A desempolvar las cabezas, a sacudir los corazones.
A despertar, a despertar, para realmente…vivir!


“Existir es un hecho,
vivir es un arte”
Sri Sri Ravi Shankar


N.P.S

28/05/2014

27 de mayo de 2014

.-.

Todas las mañanas, miro al futuro de frente, y le hablo de amor.

14 de mayo de 2014

Las manos del amor


Una mano que se abrió en mi mundo devastado,
una luz que se encendió para ver que nada ha sido en vano... *

Esa mano, sos vos.
Son tus manos, tus pequeñas manos
inmensas
que tienen la capacidad de abrazarme
conteniendo todo lo que soy,
lo que fui y lo que voy a ser.

Esa luz es la tuya, sos vos.
Quien me enciende, quien ilumina
mi sombra, esos rincones en los que nadie
tuvo el valor de zambullirse
con tanto coraje y amor, como vos.

Vos sos ese amor, esa luz,
todo el amor, mi amor y mi luz
la luz del amor.

N.P.S
14-05-2014


* La frase corresponde a la canción “Pulso” de Arte al Paso. 

6 de mayo de 2014

* Cada uno vive en el universo que es capaz de imaginar *

La vida es un lienzo donde cada uno de nosotros
puede elegir de que color pintar, donde cada uno de nosotros puede crear su propio cuadro, su paraiso y tambien su infierno, su juventud, su vejez, su salud, su enfermedad, un equilibrio de luces y sombras, de matices, de texturas, una infinitud de posibilidades. 

Somos cocreadores de todo lo que existe y late...


12 de abril de 2014

Sueños de amor


Me sumerjo, descalza,
desnuda
en aguas desconocidas,
vírgenes.

Cierro los ojos
y percibo el mundo,
siento en cada poro de mi piel
la existencia de Dios.

Lloro, a carcajadas,
río con lágrimas,
se me enredan los pies
con el corazón.

Abro, expando
extiendo
ahogo todo,
y me entrego.

Soy tan frágil
que floto

Soy tan fuerte
que me hundo.

Gracias, Listz.

N.P.S

12-04-2014

30 de marzo de 2014

Dios, el insignificante


¡Dios mío! – exclamo él.
Yo reí, cómplice, desnuda.
Pensaba en esto de que “Dios” aparece en momentos extremos, ya sea en el polo del placer o en el polo de la angustia, él esta ahí. Quiero decir, en momentos donde no media la razón, donde el impulso comanda y las palabras son balas o plumas.

Sale disparado de nuestra boca tras una ola de mariposas, salta desde la punta de nuestra lengua hacia el abismo, casi instintivamente…sucede.
A lo mejor sea cultural, si, la cuestión que siempre aparece filtrándose en el lenguaje.
Susurrando, a veces, lleno de ira, otras tantas.
Invocar a Dios en situaciones que resultan extremas para la mente, para la psiquis, esto es lo que me convoca.
Ahí, donde no hay palabra, donde el lenguaje no llega, donde el suspiro, la caricia, la profundidad de una mirada, habla.
Ahí, donde no hay significante aparece Dios, exclamando, maldiciendo, justificando, completando lo indecible, esos puntos suspensivos que nos ahogan.
En el momento del orgasmo, en el momento de la muerte, que es casi lo mismo.
En el asombro ante las maravillas de este mundo y ante el espanto más profundo, también aparece Dios, como si fuera creador o destructor de lo que estamos observando.

En el amor, en el odio, en lo terreno y en lo divino; ante la falta de palabra lo evocamos, casi como si fuera un llamado o más bien, una ofrenda o un agradecimiento, incluso.

¡Dios mío! decimos y yo pregunto ¿Es nuestro? ¿No éramos nosotros de él? ¿No es lo mismo acaso? Será el Dios personal de cada cual, probablemente hasta los ateos lo nombren, incluso cuando acotan “Gracias a Dios, soy ateo”.
Fallidos y lapsus, llenos de Dios, de Dioses, de pronombres posesivos. El inconciente debe rebozar de Dios.
Nuestro Dios, ese Dios interior que pronuncia el placer, que exclama la furia de lo injusticia, que se debate entre la luz y la oscuridad.

El significante que no tiene inscripción en el inconciente
¡Dios mío si las palabras pudieran delimitarte!

N.P.S

28-03-2014

20 de marzo de 2014

Florecer a la vida


"El romanticismo es la misma flor con la que te velaran" 
Gustavo Cordera 
No me gusta recibir flores. 
Quiero decir, AMO las flores, pero el ramo de flores me huele a muerte. 
Las flores confían, siempre confían. Nacen en medio del barro, encuentran la forma de adaptarse y sobrevivir, representan la vida. 
Son la vida.
Buscan al sol desesperadamente, trepan, escaban, encuentran recovecos en el cemento, en la montaña, en la pared, en el agua, donde sea. Es fascinante la voluntad del instinto, la fuerza de la vida. La flor en si conquista, es musa por naturaleza, sus colores, su textura, los aromas, la belleza que inspiran es casi sagrada. 
Pero el ramo de flores es otra cosa...es la vida arrancada, la inocencia deshojada.
Es la flor sin su tierra, es la rama en el aire, despojada de toda vida. 
Uno las corta o más bien, las compra cortadas y lo que arranca básicamente es la energía vital…quiero decir; la vida misma.  Eso, que las impulsa hasta el sol y las vuelve bellas, rebeldes, libres.
Y después uno las regala, para decorar, para un cumpleaños, un aniversario, como un gesto simbólico y también, se las ofrenda a los muertos, para decorar, como llevando algo “vivo” y alegre a esos lugares tan cargados de ausencia.
La flor secándose en el florero, tiene olor a muerte... 

Nady - me dijo él - las flores aparecen en dos grandes escenas fundamentales de la vida; 
el amor y la muerte. 
Yo sonreí, cómplice, tímida. No lo había pensado de ese modo. 
Y él, siempre tan atento y lucido, estaba en lo cierto. Capta mi inconciente al vuelo.

¿Hasta donde el amor y la muerte no son lo mismo? Digo, ambas caras de una moneda. 
¿Hay amor en la muerte, hay muerte en el amor? ¿Por que uno regala flores a quien ama y también a quien ha muerto? ¡Por que lo ama, si ya lo sé!  Ambos escenarios tienen mucho en común y mucho de opuesto ¿Complementario? es llamativo. El amor y la muerte bailan un tango desenfrenado, pasional, cargado de simbolismos y años de historia.

Estos últimos tiempos la muerte me convoco desde enfrente de casa, desde abajo, al lado, en la tele. En la obra de teatro, en mis recuerdos, en su piel, en su mirada.
Por todos lados, la muerte.
Y entiendo que todo eso, solo viene a reafirmar una cosa; la vida. 
Las flores son la vida.
…amo las flores, pero las quiero vivas, creciendo, buscando el sol desesperadamente como su fuente de energía vital, como un amor platónico, romántico. Las quiero húmedas, coloridas, no resecas y anacrónicas. El olor a flor seca, es olor a cementerio y no es que tenga una mala relación con la muerte, pero digamos que me resulta más amigable respirar la vida, conectarme con la energía que fluye., si total el resto es inevitable!
Si, claro…la vida también me estuvo convocando por todos lados “últimamente”, por eso pienso ¿Hasta donde los opuestos, los polos, la bendita dialéctica?
Creo que realmente estoy comenzando a vivenciar la unidad, el trascender los conceptos y las polaridades: la cuarta dimensión, una forma nueva de moverme en el mundo, una lectura diferente de todo y de todos, un aprendizaje revolucionario donde las posibilidades son infinitas, donde no hay vida o muerte, donde no hay polos opuestos.
Aun así mi mente se resiste a los nuevos paradigmas y formas, y lucha desesperadamente por no morir. Ya lo decía él “el ego se retuerce, hasta morir”. Por ahí transito.

Yo comprendo que morir, es la única forma de poder nacer.
Por eso me entrego al proceso de renacimiento...

Que así sea!

N.P.S

20-03-2014

Remito a este escrito de noviembre de 2010, donde trato el mismo tema de las flores y la muerte:
http://silenciospublicos.blogspot.com.ar/2010/11/regalame-vida.html


16 de marzo de 2014

Lo que fluye no muere

Ciclos de amor y muerte, eso resume la existencia.
Toda la vida, orgánica e inorgánica, mantiene este ritmo.
Se equilibra por instinto o por naturaleza; yo diría que eso es sabiduría, la verdadera sabiduría.
Todo es parte de un plan tan perfecto, que cuando logramos acallar la mente pequeña y captar la esencia de la vida, el asombro y la emoción son tan profundos que resultan intransmisibles.
Es una experiencia vivencial.  
Todo fluye incesantemente como el rio, que nunca es el mismo y se adapta, pese a los obstáculos del camino, sigue su curso sin límite.  Eso también esta inscripto en su naturaleza.
Es el agua, receptiva, madre, que dócil y sabia de adapta al recipiente que la contiene.
Nosotros también somos agua, polvo estelar, materia.
Todo vibra, todo se mueve, fluye y renace, ciclos de amor y muerte.
Nuestras células, nuestras neuronas, nuestra energía, todo el tiempo mueren y nacen, nunca somos los mismos, no por ignorar dejan de suceder las cosas.
Y así la vida puja, siempre puja por nacer con una fuerza que me conmueve.
Mujer, la vida, gestadora de Almas, Madre, puja como una loba con una única certeza; dar vida
es decir, dar a luz ¡Que expresión tan apropiada!
Las flores…las flores nacen aun en medio del barro o de la sequía, brotan, crecen, buscan desesperadamente al sol, aman la vida.
Los animales, las personas, la humanidad…la pulsión de vida es arrasadora, inagotable, infinita en todas sus formas.
La vida es amor, el amor es la vida.
Cada vez que una nueva alma llega al mundo, reencarna, elije volver a transitar la experiencia de la materia, tengo entonces la sensación de que la vida sigue confiando.
¡No duda!
Cuando veo a un recién nacido en ese estado sutil y etéreo con un pie en cada mundo, comprendo que el ciclo es inagotable y que el Dios amor, confía en nosotros. En que este bendito planeta es nuestra Madre Tierra, en que hay lugar para evolucionar y revolucionar, ciclo tras ciclo. 
Ese pequeño portal de Almas, el umbral de la vida y la muerte, es tan sutil y a la vez tan poderoso.
Tan poderoso.
He estado parada allí, más de una vez. Vi la muerte y di la vida.
Es impresionante, en ese momento de lucidez uno comprende todo, después se olvida.
Solo hay que recordar, ese es el secreto, recordar.
Y esa es la certeza; la fuerza del amor, el poder más grande de este universo.
Amar o morir, el amor es el alma de todo.
Últimamente lo siento como una energía eléctrica que me recorre el cuerpo y fluye por mis manos, por mis ojos, en el encuentro con otros…desde el ser, desde el arte, desde la conexión interna que me une con el todo.
Es como si todo me hablase de lo mismo, desde un lenguaje que no tiene palabras, que es todo energía y sonrío cómplice, delirante, tomando de la mano a la vida para ir a jugar.
Apego a la vida, esa es mi fuerza.
Es una fuerza centrípeta, que por momentos me marea y me arroja alto, muy alto.
Me aleja de la muerte o de la idea de llegar a desaparecer, de dejar de fluir.
Ese concepto que la mente no logra captar en su totalidad, ni inscribir en ninguna parte
porque escapa a toda posible forma de racionalización humana.
Entonces, siento desaparecer de esta realidad, me vuelvo invisible en este plano
y soy real en otros, lo sé, no es un delirio mío lo he comprobado.
Me habitan energías que no puedo extender en palabras.
Roto yo en mi propio eje, gira el mundo y gira mi mundo dentro de esos otros mundos.
A veces hay tantos mundos como realidades uno puede imaginar.
Me mareo, pierdo la conciencia de quien soy y dejo de ser alguien, para ser nadie.
Es tan magnifico ese momento en que no estamos en ninguna parte pero aún conservamos la lucidez del presente, estamos conscientes, conectados a la fuente.
Ahí, hay un instante ahí, donde paso a ser todos.
La experiencia de la unidad solo se asemeja a la experiencia del orgasmo. No se me ocurre otra forma de describir la sensación.
Dudo si estoy despierta o dormida
¿Despierta o dormida donde o para quién?
Abandonos los sentidos, se acalla la mente, no sé en cuantos mundos paralelos existo a la vez
pero sé que existo, en cada uno de esos mundos y realidades.
La vida me atraviesa como un rayo de luz que me fusiona
a todo lo que vive, vibra y fluye.
Ciclos de amor y muerte, eso resume la existencia.

N.P.S

16-03-2014